Tiempos de cambios son éstos para Williams. La mítica escudería ha pasado un año muy difícil, y está lejos de lo que fue en otro tiempo. Pero no se han quedado de brazos cruzados e intentan revertir la situación.
Primero fue, a mitad de la temporada pasada, la salida del director técnico Sam Michael, que será director deportivo de McLaren en 2012, y el anuncio de la vuelta de los motores Renault a sus monoplazas.
Pero más cambios han llegado, como la salida del co-fundador de la esudería junto a Frank Williams, Patrick Head, que hasta este año era el director de ingeniería de la escudería. Head sigue vinculado a través de la empresa satélite Williams Hybrid Power Ltd. pero deja de tener poder de decisión.
También se acabó el patrocinio de la empresa de telecomunicaciones AT&T, que durante 4 años participó incluso en el nombre de la escudería. Ahora es simplemente Williams F1, en lugar de AT&tT Williams F1 Team. Esto ya ocurrió a final de 2010 con Phillips, que también fue uno de los patrocinadores más importantes del equipo.
Después de todo esto, sólo falta la elección del segundo piloto, que acompañará a Pastor Maldonado en la parrilla de 2012. Pero está siendo más traumática de lo que se preveía, y parece haber gran división de opiniones en el seno de la escudería: unos quieren la experiencia de Barrichello, otros prefieren los patrocinadores de Bruno Senna.
En realidad, hay tres candidatos, si sumamos el nombre de Adrian Sutil, pero la decisión se reduce a eso: experiencia o patrocinadores. Ya varios pilotos, como Massa o Vettel, han expresado su deseo de ver a Barrichello en la parrilla pero, claro, eso no depende de ellos. Por su parte, Bruno Senna no ha podido demostrar aún que debe tener un volante: ni HRT ni Lotus Renault pudieron darle un monoplaza mínimamente competitivo, aunque él mismo tuvo alguna oportunidad de brillar en la segunda mitad de 2011, que tampoco aprovechó.
Por su parte, aunque su nombre no suena con tanta fuerza, Sutil sería una opción más que interesante. Con experiencia y patrocinadores, aunque algunas voces críticas han esperado más de él durante los años que lleva en la F1.
Dicen que Williams no tiene prisa por tomar la decisión, pero en apenas un mes los motores empezarán a rugir de nuevo. Tendrán que espabilar.
